En el frío de una noche irlandesa nació Dios

SSVM Irlanda Pesebre
Dios es un verdadero Artista… Un día, estaba pintando el mundo, trazando con su divino pincel el teatro del mundo… Recorriendo del Polo Norte al Polo Sur, dibujaba las cadenas de montañas, los eternos hielos imponentes, los desiertos y las selvas, los bosques y las praderas, pintaba el celeste cielo, y adornaba de plateadas estrellas la soledad de la noche… pero cuando llegó a Irlanda ¡se le cayó la paleta al Pintor!… y allí se desparramaron hermosamente sus mejores colores.

Irlanda es bella. La colmó Nuestro Dios de belleza. Cada paisaje es un homenaje a Su Pintor: Las verdes colinas adornadas de árboles, flores, con sus pintorescas ovejitas alegrando la visual; las lluvias que fecundan los campos y que llaman a los arcoíris a dibujarse en el cielo alegre, que tantas veces quieren reflejarse en las aguas de los ríos, pues no se contentan con mostrarse allí, pendiendo de las nubes… son tan hermosos que se miran en el espejo de las aguas, y allí también se hacen contemplar. Cada paisaje grita a su Creador, todo aquí habla de Dios.

Pero no le bastó a Nuestro Señor haberla engalanado con tantas joyas y riquezas naturales… en su abundancia de generosidad la llenó de tesoros de Su Gracia. Detrás de esta belleza, se encuentra una belleza eterna: la belleza de los Santos que la han hecho digna de su Creador. La belleza de los mártires que con su sangre carmesí han ennoblecido esta tierra. La belleza de la gente sencilla que la hace más bella aun. La belleza de la realidad de que aquí nos ha plantado para ser sus Misioneras, y dar fruto, y que los trabajos y sacrificios escondidos se elevan día a día hasta el Trono de Dios y van dibujando escondida y místicamente una belleza tan profunda y eterna que, oculta a los ojos del mundo, llega alegrar el Corazón de Aquel por quien somos, nos movemos y existimos… el Corazón de Aquel que ¡Nos hizo misioneras!

Es hermoso poder, con la creación, dar Gloria al Creador. Dios nos hizo misioneras, y aquí, en medio de un mundo que no logra ver la bondad y la belleza de su Señor, nos puso Él para que lo traigamos a cada alma, a cada corazón.

Con pocas cosas podemos hacer mucho, porque cada obra que hacemos en Su Nombre es implorar del cielo Gracia, cada obra temporal se eleva al infinito y tiene valor de eternidad: una sonrisa puede traer la sonrisa de Dios a las miradas tristes que, sin saberlo, lo andan buscando; una simple visita… es Dios que visita a sus hijos débiles y enfermos por medio nuestro (hijos por los cuales tiene especial predilección); nuestro trabajo con los niños no es más que el reflejo del amor de un Dios que ama a sus pequeños y que nos dice: “Dejad que los niños vengan a mí…” (Lc 18, 16)

SSVM Ireland Christmas PlayMucho bien se puede hacer, pero en esta crónica quisiera referirme a uno de nuestros apostolados: el oratorio de niños, mejor conocido aquí como “Kid´s Club”. Es un apostolado que empezó con pocos niños (cuatro o cinco), y que este año, por gracia de Dios, creció en número (actualmente vienen unos 25 niños semanalmente). Aprovechando las circunstancias decidimos organizar con ellos el pesebre viviente para navidad. Con un gran número de niños de entre 3 a 5 años, en su mayoría polacos, que no dominan la lengua inglesa, y un pequeño grupo de niños un poco más grandes, nos lanzamos a la aventura…

Los ensayos con tantos niños chiquitos nos pudieron haber llevado al desánimo, pero hacer las obras de Dios con alegría, sabiendo que se da gloria a Dios llena el alma, y ver las miradas ilusionadas de los hijitos de Dios nos hizo seguir adelante con entusiasmo. Y Dios nos ayudó en todo: con su generosa mano providente nos trajo pocos días antes los regalos para todos los niños, para sus hermanitos y amiguitos… ¡porque no se deja ganar en generosidad! Nuestro Dios Providente se encargó de mandárnoslo todo: los disfraces, las luces, todo para la escenografía, gente generosa que nos ayudó en todo…

Finalmente, la puesta en escena salió muy bien: cada uno supo hacer bien su parte, los niños más pequeños estuvieron más tranquilos que nunca… ningún espectador pudo imaginar todo lo que había sucedido días previos en cada ensayo…

Después de esto invitamos a los papás y familiares a una pequeña fiesta de navidad, llena de cosas ricas que la providencia nos mandó y con los respectivos regalos que terminaron de alegrar la noche de los niños. Y los papás se preguntaban entre sí de dónde habíamos sacado el dinero para cubrir todos los gastos, si no les habíamos pedido nada… Allí les hablamos de Nuestro Padre Providente, que no abandona a sus hijos que confían en su generosidad… de los milagros de Dios que nos escucha cuando le pedimos con confianza. Ese también fue nuestro testimonio ante el mundo que no conoce la bondad de Nuestro Padre del cielo.

SSVM Ireland Christmas Feast

Nosotras  disfrutamos trabajando por amor de Dios, los niños pudiendo participar de este “gran evento”, las familias de los niños, viendo a sus pequeños en escena… En el frío de una noche irlandesa nació Dios, en nuestra Iglesia, en los corazones de nuestros niños y de sus familias, en los corazones de sus misioneras.

Que este Niño permanezca en nuestras almas, en nuestros corazones, y allí reine como Rey de Paz. Que este Niño siga trazando secretamente, con los trazos de su gracia, la belleza de este país, la belleza de esta historia: un Niño Dios que ha querido encarnarse para llevar a la humanidad perdida hacia su Divino Corazón.

En Cristo.

Maria Felicitas Dei

¡Viva la Misión!

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